Índice
- Introducción
- Conceptos previos
- Detección de las conductas problema
- Metodología
- La burbuja de las normas
- El panel-pecera
- Adjudicación de refuerzos y castigos
- Suministro del refuerzo positivo
- Aplicación del castigo negativo
- Consideraciones relevantes
- Bibliografía
Introducción
Este trabajo describe paso a paso un programa de modificación de conducta escolar. Según Martin y Pear (2010) la modificación de conducta implica la aplicación sistemática de los principios y las técnicas de aprendizaje para evaluar y mejorar los comportamientos encubiertos y manifiestos de las personas y facilitar así un funcionamiento favorable. Dicho programa surge de la teoría psicológica (análisis práctico sobre la aplicación del condicionamiento operante) y pretende dar respuesta a una demanda concreta. Esto es, la necesidad que presentan los docentes de solventar adecuadamente los problemas disruptivos y de convivencia que afloran en el aula. Se trata, pues, de un instrumento válido para ser aplicado principalmente en el primer ciclo de la Educación Primaria.
Conceptos previos
En términos de Skinner (1938), el condicionamiento operante consiste en un cambio en la probabilidad de aparición de una conducta debido a sus consecuencias. Su estudio trata el efecto que tienen distintos tipos de consecuencias sobre la conducta antecedente del organismo al que están referidas. Estas consecuencias pueden ser positivas o negativas, agradables o desagradables para la persona que las realiza y que son condición para que se vuelvan a repetir o no.
Para que dichas conductas puedan ser reforzadas o, por el contrario, eliminadas se pueden utilizar cuatro procesos distintos:
Conceptos previos
En términos de Skinner (1938), el condicionamiento operante consiste en un cambio en la probabilidad de aparición de una conducta debido a sus consecuencias. Su estudio trata el efecto que tienen distintos tipos de consecuencias sobre la conducta antecedente del organismo al que están referidas. Estas consecuencias pueden ser positivas o negativas, agradables o desagradables para la persona que las realiza y que son condición para que se vuelvan a repetir o no.
Para que dichas conductas puedan ser reforzadas o, por el contrario, eliminadas se pueden utilizar cuatro procesos distintos:
- Refuerzo positivo Se da algo que gusta para reforzar la conducta realizada
- Refuerzo negativo Se quita algo que no gusta para reforzar la conducta realizada
- Castigo positivo Se da algo que no gusta para eliminar la conducta realizada
- Castigo negativo Se quita algo que gusta para eliminar la conducta realizada
El programa está pensado para una clase de primero de primaria con una ratio de 20 alumnos, aunque es aplicable a cualquier curso de Primaria. No obstante, para aplicarlo en el segundo y tercer ciclo de sería necesario adaptar los refuerzos que se dispensan a los intereses y motivaciones de estas edades.
Detección de las conductas problema
En esta clase, después de un largo análisis (1 mes) hemos podido comprobar los problemas que se dan y hemos visto la necesidad de proponer un plan de modificación de conducta para poder corregir y rectificar aquellas conductas que no queremos que estén presentes.
Las observaciones en cuanto a la clase han sido las siguientes: Tenemos una clase un poco alborotadora, desorganizada y que no recicla. Además, los alumnos dan más importancia a la entrega de los deberes antes que las otras normas establecidas aunque eso no significa que los hagan.
Por tanto, las conductas que vamos a modificar son las siguientes:
- No separar los distintos tipos de residuos que producimos en la clase llevando a cabo un proyecto de reciclaje.
- Dejar el material y la clase desordenados.
- Tener conductas disruptivas que no favorezcan el respeto y la convivencia en clase, tales como: no guardar el turno de palabra, no levantar la mano para pedir turno...
- Poseer una concepción de que entregar los deberes está por encima de las otras normas y además, no hacer dichos deberes.
Y, las queremos transformar en las siguientes:
- Los alumnos discriminan los residuos y tienen una actitud ecológica.
- Recogen y dejan la clase en un buen estado.
- Son respetuosos con los demás (alumnos y profesores), guardando el turno de palabra, levantando la mano para hablar…
- Entregan los deberes y, además, le dan la misma importancia que al resto de normas establecidas en clase.




Para la modificación de la conducta de nuestra clase, siendo esta la analizada, hemos decidido aplicar una metodología apta para sus características generales y particulares.
Burbuja de las normas
Lo primero que tenemos que hacer es establecer unas normas claras para los alumnos. Estas normas básicas deben ser conocidas por todos y por tanto, inicialmente, habrá que repetirlas a menudo. Dichas normas las establece el/la tutor/a, aunque implicando a los alumnos en la realización de las mismas, ya que les otorgará mayor credibilidad a estas y se realizarán de una forma más efectiva y consciente (necesidad y pertinencia de las mismas), y estarán relacionadas con todas aquellas conductas disruptivas que deseemos abordar.
En nuestra caso, las normas estarán escritas en la burbuja de las normas (ya que nos encontramos en la clase de “los peces” y todo el plan responde a la temática del mar) y esta, a su vez, estará colgada en la pared de la clase. Se pondrá un dibujo al lado de cada conducta a mejorar para que sea más visual para los niños, y al lado cada alumno firmará a modo de contrato de contingencia, comprometiendose a cumplirlo.
El panel-pecera
Seguidamente, se crea el panel-pecera, que es el lugar donde se podrá ver la evolución conductual de cada alumno semanalmente. En el caso de nuestra clase, pondremos un panel- pecera en el que habrá una roca con 5 alturas.
A principio del programa se explicará el funcionamiento del panel y durante las primeras horas de plástica del curso, cada alumno tendrá que pintar un muñeco que más tarde llevará su cara para colocarlo en el panel. Además también podrán pintar los diferentes peces que decoran el panel, porque así, pensamos que se sentirán más comprometidos y pondrán más entusiasmo a la hora de comportarse bien y de tratar con cuidado el material.
Para que los alumnos sean más conscientes de sus fallos cuando cometen una conducta no deseada, serán ellos mismos los que vayan bajando su propio muñeco de escalón cada vez que se produzca una falta, guiados por el profesor/a. También colocaremos encima de los muñecos una pegatina (peso) que muestre el tipo de falta que se ha cometido, haciendo así que los muñecos se vayan hundiendo por el peso de su mala conducta.
Como ya hemos adelantado antes, el panel tiene una roca con cinco estadios. Los alumnos aparecen el lunes en lo alto de la roca y sin ningún peso, claramente. En caso del incumplimiento de alguna de las normas, se le coloca la falta (peso) sobre su muñeco y se le baja de estadio según el siguiente criterio:
- 1º estadio: Aquí se encuentran todos los alumnos sin faltas. Si el viernes consiguen mantenerse en esta posición, son los únicos que optan a un premio individual al final de semana.
- 2º estadio: Se encuentran los alumnos que tienen de 1 a 3 faltas, quedando así sin opción a premio a final de semana.
- 3º estadio: Están los que tienen de 4 a 7 faltas. Si no baja nadie de este estadio en toda la semana, hay una recompensa grupal (a final de semana).
- 4º estadio: Se encuentran los alumnos que tienen de 8 a 11 faltas.
- 5º estadio: Aquí están los que tienen 11 o más faltas. Además, si los alumnos llegan a este nivel, la semana siguiente no empiezan en el primer estadio, sino en el segundo, por tanto no optan a ningún premio.
Adjudicación de los refuerzos y castigos
El programa parte del principio de costo de respuesta (se le añade un peso al alumno/a que incumple una norma), y, a su vez, combina una técnica de refuerzo positivo (los alumnos que no cargan con ningún objeto obtienen refuerzos al final de la semana al asumir responsabilidades que son muy motivantes para todos) con una técnica de castigo negativo en una doble vía (los que cargan con algún objeto en el panel de la pecera, no reciben premio y si cargan con 11 o más, a la semana siguiente se les priva de empezar en el primer estadio).
Suministro del refuerzo positivo
Los viernes en la hora de tutoría, tras observar las conductas al final de la semana, todos aquellos alumnos que estén situados en la parte superior del podio (1º estadio), la cual cosa implica no tener ninguna falta, optarán a un premio (refuerzo positivo).
Para repartir los premios, colocaremos varias bolas con diferentes premios dentro de una caja llamada “la caja de los premios”, en la que habrá un agujero en el centro para que los niños puedan meter la mano y sacar un premio al azar. Algunos ejemplos de premios son los siguientes:
- Ser el encargado la semana siguiente.
- Tener al pez de la clase ese fin de semana en casa.
- Tener a la tortuga de la clase ese fin de semana en casa. Estos tres primeros premios, los hemos elegido para fomentar la responsabilidad y las obligaciones.
- Elegir un libro más para poder leer en casa. Este premio se ha elegido para cambiar el prejuicio de que leer es algo malo, otorgando la lectura adicional de un libro como premio.
- Elegir la actividad para la hora libre.
- Elegir la música para la hora de plástica. Los dos últimos los hemos escogido para practicar el criterio a la hora de elegir ciertas cosas según la situación y también para que los niños tengan una vía más por la cual expresarse dentro de la clase.

La finalidad de los premios es crear una sensación buena al no cometer ninguna conducta no deseada brindando un premio y generando el deseo de volver a ser premiado y por consiguiente eliminar la conducta indeseable. El/la tutor/a debe tener en cuenta el número de alumnos para crear un número suficiente de premios para todos.
Además, si el viernes no hay ningún alumno por debajo de el estadio 3º, habrá un premio grupal, que será distinto cada semana. Este premio será elegido por el/la profesor/a.
La finalidad de este refuerzo positivo es fomentar el grupo clase y que todos se vean motivados a conseguir un objetivo común, de alguna forma se controlan o se animan unos a otros ellos mismos.
La adjudicación de los premios irá acompañada de un aplauso de toda la clase y de palabras de motivación de el/la profesor/a y de los/as compañeros/as para relacionar el reconocimiento de los demás con hacer bien las cosas. De este modo parece que no nos centramos tanto en el aspecto material de los refuerzos.
Aplicación del castigo negativo
La razón de aplicar un castigo negativo a este plan de modificación de conducta, es reprochar el imncumplimiento por parte de los alumnos de forma reiterada cuando llegan al último estadio (5º).


En este estadio, se aplica el castigo negativo, porque llegar a un mínimo de 11 faltas acumulables, no es una conducta que se deba reforzar, ya hay que pasar al castigo. Pero este castigo no significa quitarle nada de lo que él posee, sino privar del derecho a empezar la semana en el primer estadio y por tanto no tener opción a premio esa semana.
El hecho de aplicar un castigo negativo, ayudará al alumno a comprender que debe modificar esa conducta para poder obtener aquello que desea y que mediante la conducta que sigue, no será posible.
Consideraciones relevantes
Para que el programa de modificación de conducta se desarrolle con éxito según lo planeado:
- No pueden existir favoritismos, a todos los alumnos se les debe aplicar el castigo por igual.
- No se tiene que amenazar a un niño con ponerle un fallo o bajarlo de estadio, cuando realiza el fallo de conducta se le aplica el castigo pertinente.
- No hay que olvidar que dicha actividad se realiza para el cambio de la conducta de clase, así que hay que ayudarles a evitar que caigan en el último estadio.
- Las normas deben ser bien explicadas a los alumnos y deben estar visibles para que puedan verlas cuando lo necesiten.
Martin L., G. & Pear, J. (2010). Behavior modification: What it is and how to do it.
Pearson Education/Allyn & Bacon. Skinner, B.F. (1938). The Behavior of Organisms: An Experimental Analysis. Cambridge, Massachusetts. B.F. Skinner Foundation.

